Puerto Varas

A solo 21 kilómetros de Puerto Montt y en la ribera del lago Llanquihue, Puerto Varas es conocida como "la ciudad de las rosas", por la gran cantidad de este tipo de flores que adornan sus calles. Lo mejor es caminarla, de punta a punta, recorriendo sus casas, de inconfundible arquitectura germana, sus modernos barrios residenciales con bellos jardines y visitando la impresionante y colorida Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, otra razón para enamorarse de esta ciudad, fundada en 1853 por colonos alemanes y suizos que llegaron a poblar el sur de Chile.

Pintoresca y equipada, Puerto Varas ofrece hoteles boutiques, lodges y acogedoras hosterías. Cuenta con casino y una amplia oferta gastronómica, en la que destacan las cervezas artesanales, las carnes y los lomitos (típico sándwich chileno de carne de cerdo). Para comprar, hay que darse una vuelta por sus tiendas de artesanía, tejidos sureños, productos gourmet y aromáticas chocolaterías. De noche, la ciudad despierta en sus bares, pubs y en el casino.

La mejor postal de Puerto Varas está en su costanera. Desde aquí se pueden admirar en plenitud el volcán Osorno y el volcán Calbuco, que se imponen sobre el lago Llanquihue, de azul intenso, siempre cristalino y que por las mañanas es casi un espejo.

Los deportes al aire libre son bienvenidos en esta naturaleza de ensueño, el sitio ideal para practicar kayak, pesca, escaladas, trekking e incluso ski en el centro invernal Antillanca y centro de ski & outdoors Volcán Osorno. Si prefieres las playas, se recomienda la Niklitschek, que cuenta con infraestructura y camping. Un paseo al parque Philippi te conectará con la hermosa vegetación de la zona y podrás llegar hasta su cima, donde está la gran cruz que se ilumina de noche.

Un imperdible es visitar los impresionantes saltos del Petrohué y llegar hasta el lago Todos Los Santos, de aguas color esmeralda y rodeado de escarpados bosques llenos de vegetación.

Fuente: Chile.Travel