Puerto Natales

Ubicado a las orillas del canal Señoret, Puerto Natales fue centro del esplendor ganadero de principios del siglo 20 y durante años no era más que un lugar de paso para las expediciones al Parque Nacional Torres del Paine. Hoy el panorama es muy diferente y te asombrará encontrarte con viajeros de todo el mundo disfrutando de un sinfín de actividades al aire libre, aventuras y excursiones que se complementan con el encanto de este pequeño centro urbano donde abundan la buena gastronomía y una hotelería de excelente nivel.

Recorre sus coloridas veredas que ofrecen de todo para el turista: ropa y productos para deportes outdoors, paseos en kayak, arriendo de bicicletas y numerosas tiendas de souvenirs. Camina por su ventosa costanera a orillas del canal Señoret, donde podrás ver cisnes de cuello negro y deleitarte con impresionantes atardeceres de cielos rojizos.

A solo 24 km de la ciudad se encuentra la Cueva del Milodón, que impresiona por sus dimensiones y su historia. El interés científico del lugar está dado por el hallazgo, en 1896, de piel, huesos y otros restos de un animal extinto, el milodón, un enorme herbívoro, pariente del perezoso, que se extinguió hace más de 10 mil años.

Navega por el fiordo Última Esperanza, puerta de entrada al Parque Nacional Bernardo O'Higgins, donde podrás conocer los glaciares Balmaceda y Serrano. Una buena idea es subirte a un zodiac y navegar río arriba el Serrano, una forma diferente de acceder al Parque Nacional Torres del Paine.

Si quieres disfrutar de una vista aún más impresionante de Puerto Natales, sube el cerro Dorotea, de 800 m, desde donde puedes observar la ciudad, el fiordo, los cordones montañosos y la estepa patagónica que se extiende hacia Argentina. Si tienes suerte, en la cumbre podrás ver el vuelo majestuoso del cóndor, que anida en las paredes verticales del cerro.

Fuente: Chile.Travel